Bill Bradley, de la NBA a la política

William Warren “Bill” Bradley nació el 28 de Julio de 1943 en Missouri. Está en el Hall of Fame y fue Senador demócrata durante 3 legislaturas. En el 200o intentó ser nominado candidato de dicho partido para las presidenciales pero perdió contra Al Gore.

Proveniente de una familia de clase alta (su padre fue presidente de un banco y su madre profesora), se dijo de él que seguramente seria el único gran jugador de baloncesto que pasaba el invierno en Palm Beach.

Su ética de trabajo era admirable. Durante sus días en el instituto, Bradley tabajaba 3 horas y media después de clase, de 5 a 9 los sábados y de 1:30 a 17:00 los domingos. Se ponía pesas en los tobillos, driblaba sillas y llevaba una especie de cartones cerca de los ojos que le impedían ver el suelo para mejorar su dribblin.

Considerado como el mejor jugador de High School, inicialmente Bradley eligió estudiar y jugar en Duke. Pero una lesión jugando a baseball le hizo reconsiderar su elección, y ver su vida fuera de una pista de juego. Bradley decidió ir a Princeton debido al porcentaje do ex-alumnos gobernadores o trabajando en la diplomacia estadounidense.

En su primer año en la universidad promedió 30 ptos por partido, batiendo el record de tiros libres con 57 anotados consecutivos. su segundo año fue similar, siendo además un buen primera base en el equipo de baseball con un media de bateo de .317 (lo cual estaba muy bien). El siguiente año fue el único junior en el equipo All American y fue el jugador del año. Jugó las olimpiadas del 64, siendo el componente más joven del combinado estadounidense y el único que todavía no se graduara.

En la temporada 64-65,  se convirtió en una auténtica celebridad. Se le consideraba el mejor jugador universitario de la temporada, el mejor jugador fuera de la NBA y el Oscar Robertson blanco.  Fue capaz de llevar a Princeton a la Final Four por primera y única vez en su historia, después de derrotar a la favorita Providence (con un record de 24-2)  por 40 ptos. Perdieron en semifinales, pero en el partido de ‘consolación’ metió 58 ptos, ganando el MVP de la Final Four.

En el 65 se el concedió el premio James E. Sullivan al mejor atleta amateur, la primera vez que dicho honor recaía en un jugador de baloncesto.

En dicho año estaba vigente la ‘territorial rule’ por lo que un equipo profesional tenía preferencia en draftear a jugadores universitarios que militaran en universidades dentro de un radio de 50 millas de la sede del equipo. Los New York Knicks están una milla más cerca de Princeton que los 76ers, por lo que lo escogieron como ‘territorial pick’ en el draft de 1965.

Pero Bradley era especial. No firmó con los Knicks inmediatamente sino que se fue a estudiar a Oxford Políticas, Filosofía y Económicas. Y de paso jugó en Italia La Lega con el Olimpia Milano ganando en la 65-66 una Copa de Europa venciendo en la final al Slavia de Praga y en  semifinales al favorito CSKA de Moscu.

Dos meses antes de la graduación en Oxford ingresó en las Air Force Reserves.  Después de 6 meses de servicio en activo se unió a los Knicks en Diciembre del 67. El siguiente año Oxford le hizo exámenes  ‘especiales’ a Bill, que le permitieron lograr su graduación.

Fue en su tercera temporada con los Knicks cuñando logro su primer campeonato de la NBA, seguido por el segundo en la temporada 72-73, donde jugó su único All-Star.

Jugó un total de 742 partidos de temporada regular con los Knicks, su único equipo allí. Sus promedios no son espectaculares: 12,4 puntos por partido, 3,2 rebotes y 3,4 asistencias en 30,7 minutos.

Indudablemente su periplo universitario y sus actividades fuera de la cancha fueron las que lo llevaron enl1982 a incluirlo en el Hall of Fame.

Nos encontramos ante un caso único, quizás el jugador de baloncesto de élite con un periplo académico mejor.

 

Anuncios

Un comentario sobre “Bill Bradley, de la NBA a la política

Agrega el tuyo

  1. Está claro que este hombre está hecho de otra pasta que el modelo de deportista habitual.
    No recuerdo un caso parecido quitando las historias que se monta en la cabeza la prensa con gente como Battier (incluido Daimiel hablando del futuro presidente Battier) o tal vez David Robinson, un caso en el que un jugador de calidad prefiere los libros (o el ejército) al baloncesto profesional es curioso, cuando menos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: